When I was Fifteen- Versalles – Mini Relato

por | Jun 9, 2020 | Mis Invitados | 7 Comentarios

Hoy Virginia nos comparte una Mini Historia suya en Versalles, Francia.
Sus primeras impresiones al llegar. Residir en otro país. Vivir un cambio cultural tan grande con solo 15 años y ni una palabra de francés. Nos transmite en primer plano sus sensaciones iniciales

 

Wheniwasfifteen

Versalles, Francia, 1990, en la foto estoy con mi papá, Martín. No soy francesa, y tampoco estaba de vacaciones. Nos mudamos al país galo por trabajo de mi Madre, Isabel.

De un día al otro me anotaron en el Lyceé, apenas podía pronunciar 3 o 4 palabras y alguna frase que sonaba más española que francaise. Apenas asomé mi alma al Instituto, me di por enterada que no sería fácil. Para empezar el colegio ocupaba toda una manzana, estaba lleno de bicicletas, alumnos y maestros. Parecía un caos pero no todo estaba ordenado menos yo, que trataba de despabilarme como podía. Me dieron un breve recorrido por los lugares comunes (nunca mejor expresado), entre ellos la biblioteca; no entendía porque en casi todas las estanterías indicaba: «Roman», pensé «Tantos libros sobre los romanos!!, no puede ser!». Me tomó unos días darme cuenta que la traducción era «Novela». Así tenía sentido.

La primer clase que me tocó fue Matemáticas, lo cual fue en parte bueno, porque no tenía que hablar. Además como tenía escasos conocimientos de la materia, me dediqué a observar cómo el lenguaje de los números no necesitaba traducción.

Una hora después tocó clase de inglés, estaba aliviada, podría hablar un poco. Segundos antes de que aparezca en escena la Profesora, mis compañeros murmuraban en argot, palabras que yo tardaría en aprender, así que en el medio de la nada y la jerga empecé por lo básico, escuchaba que una chica le pedía a otra el «Liquid paper» y memorizaba cómo se pronunciaba en francés, (Tipepp-ex), una pluma, una goma, una regla, así me aprendía el vocabulario básico de útiles escolares.

De golpe las voces se callan, y entra la profesora de Inglés hablando en francés: Bonjour bla bla…lo demás, se los debo, ya no entendía, pero no me desesperé, era la clase de inglés. Y yo inglés hablaba.Pero me equivoqué.

Resultó que en el país galo la encargada de hacer que hables inglés te enseñaba traduciendo del francés. No lo podía creer, o sea que si no hablaba francés tampoco podía hablar inglés en la clase de English, no, hors de question!

Empecé a molestar un poco, si la profesora decía algo mal porque estaba traduciendo pensando en como se decía en francés, yo la corregía estaba enojada con el sistema. Al menos la profesora tenía que «Saber» más que yo, para ponerse al frente de la clase. Mucho no le gustó mi actitud. (Obviamente).

A los quince sabía quien no era, No era una adolescente tímida e introspectiva. Siempre quería llevarme al mundo por delante, siempre opinaba de todos los temas, si no sabía inventaba, eso sí: con creatividad para que sonara como que conocía de lo que hablaba.

A pesar que mi madre siempre me decía : «Virginia se lógica», yo pensaba: ¡Porqué? con que fin, a mi me encantaba ser atrevida en todo nivel. Además aunque mi papá me advertía que me pasaba un poco de raya, igual me salía con la mía. Si se distraían me cargaba el Mercedez Benz y salía a dar una vuelta…OH, momento eso fue a los 17. Tampoco tan precoz. Vuelvo a los dulces 15. (en realidad traduje mal del inglés sweet sexteen), pero vamos que nadie lo notará. (tenía amigos españoles).

Estudiaba, todas las tardes volvía a casa y tenía que meterme de lleno a ver cómo hacía para hablar, escribir y pensar en Francaise. El universo conspiraba a mi favor, justo a 20 metros de mi casa había un video club! (algo que te da una pista de los años que tengo).

Entre y pedí «Danza con lobos» atentti, no era una genio. Aquí verán porque usted también podría haberlo hecho.

Me resigné a escuchar mil veces a Kevin doblado al francés. El que me conoce sabe cuánto me fastidian los doblajes, no importa como decía bienvenido era el paraíso del cine al alcance de mis manos. Así aprendí a hablar y pensar en francés.

Cuando tenía quince mis padres decidieron darme una tarjeta de débito y otra de crédito, así cuando ellos estaban de viaje yo me ocupaba de ir al Supermercado (Monoprix), y llenar la heladera, tema fundamental para mis hermanos y yo, que comíamos como lima nueva.

¿Qué quería ser cuando tenía 15? Abogada. Tenía varios puntos a favor. Discutía y defendía lo indefendible, me imponía ante la autoridad «competente», falsea datos, escuchaba todo y lo usaba a mi favor. Mentía, manipulaba. Podría irme bien,no?

Pura fantasía, cuando tenés quince pensas que si sos bueno en algo tenés que ir hacía allí. Pero no siempre uno es bueno en una cosa, y ahí la magia de ELEGIR.


Quién soy
:
Virginia, Periodista y Coach Ejecutiva. Acompaño a las personas en su proceso de cambio de Conciencia a través de Conversaciones.
Escritora y Consultora Psicológica.
Me especializo en Potenciar las Relaciones Personales para lograr Bienestar contigo y en tu trabajo. Utilizo Eneagrama y Terapia Gestalt.

 

Invitada:

Virginia

Virginia

Linkedin: @virginiamallo
Twitter: @virmallo
Instagram: @virmallo

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"Gracias Infinitas a @marielater por el Logo, ideas y el apoyo!"

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